viernes, 17 de junio de 2011

Diseño aleatorio



Todos eran estupidos, menos el joven Landau que frecuentaba los burdeles de baja estofa de las denteras sovieticas. Dicen, no se sabe o no se quiere saber, que estaba el suelo manchado de cuajarónes que simulaban erupciones vaginales, o tétricos manipuleos de la CIA, la KGB, la DEA y el nivel 32 por encima de la presidencia norteamericana. Si, silos portatiles llenos de hombres nubiles que se aferraban a la teta del capitalismo-comunismo, intrigando entre todos por la paz del espìritu y la guerra difuminada en tormentas de acero, leche de vacas abducidas y escorpiones montados en alacranes. Nunca, como ahora, se recuerda el logro básico: buscaras el orgasmo, la pantomina, la estupefacción, la noche sin sentido y juraras que nada lo tiene ni puede tenerlo.
Seràn tus heròes los anti-heroes, diras las cosas al reves, serà la ciencia un escupitajo, la palabrería sabiduría y fingiras que no crees en los milagros pero en lo hondo sentiras que el mesìas eres tú.
Dejaras de leer a Orwell porque nada puede enseñarte, excepto el àpendice para aprender neolengua.
Vivireis de la neolengua como si poesía de Blake emulase, para dejar de saber que lo sabías y reiteres que ya nada tiene lo que tenía, a pesar de que tenerlo es evidencia de la contraevidencia que te suscita el interès. Mezquino en tus palabras te hierves los ojos en la boca, consumiendo oxidos y deteriorados anhelos.
El fin proximo es la batea de babas costumbrista que asume su ridiculo en la geometría del desorden que manifiesta pinaculos de sabiduría mellados. Eso, eso, es la solución que no encuentras y no buscas ni esperas pero se te da. Nabo en ciernes que orada el hollín amargado de lengua viva que nada exalta, apatìa corrugada, fanerogama.

jueves, 9 de junio de 2011

Cuchillos largos, Nazis, gatos pardos.




Es una parodia de sí el asunto que infecta nuestras inefectuales conciencias. Lo posible se hace real bajo la férula de la acción, pero el rosario de acciones adviene brutalidad líquida que informa el paso tras paso, la fatal palabra que dice algo. En su gramaticalidad el significado encuentra función de transmisión, y logrò de hacer lo ya deshecho para mentar lo que quieren sea mentado y lo que nunca debiò sido sin ser haber pasado. En esa escritura falaz se congrega la bùsqueda: el que come arroz se condensa en el equilibrio del mundo pasado por agua, llevado a herir y deshebrado sin consuelo en atroces inmovilismos. Sòlo los que quieren, nunca pueden, deseo morbido hecho semen en el hìgado de los insectos, ojos cuadrupolares que frecuencia bajo frecuencia, dejan la noche para volverse agua: gusano que circunda la psique, fornica en el suelo de las ilusiones estelares, se forja en las denteras sin inmudicia. Cuadra el cálculo de las victorias, entremetidas en Léon feroz, de poesía, umbral, líminar estallido, de cuadras y agujas: en eso iba la vida, pero esa vida no nos va en nada, ni ser ni hombre ni mundo.
Bajo ello, en ello, se suma la resta que divide nuestras necesidades; azadon, guadaña, latigo, pala de empalar muertos que viven vida consumista en las fauces holocausticas de luz preterita. Sido haber de hecho poseido, mar lacrimogeno que espanta los adefesios estructurantes de la estructura que dice que los días pasan en lo que tiempo ha tiempo era y ahora se catapulta al olvido. Vuestra es ausencia del vos, que quita la "i": sos de soìs que fuisteis con lo que jugàs en el juego de la gente pequeña que suspira por el aire del fuego endemoniado.
Heil Heidegger, Heil Cioran, Heil Nietzsche porque la palabra es palabra que dice más de lo que dijerón sus suscriptores, hechizos que conduelen el pene, no el alma, ni el aspaviento, sino el ademán. En el volátil flujo de la deshechura desatormentada por verdugos exquisitos de boca, inmundos de pecho, rojos de adefesios circundantes. Rimbaud, con manteca en el cabello, gula en el ano, torurante cínico de las envergaduras ciriacas, egocentrícas: seremos sol, negro y rojo. Poniente del occidente que gira sin movimiento.

miércoles, 8 de junio de 2011

Poderosa madre de las grimas y denteras acidas













Desde una desazón econométrica se urde la estafa de nuestros días embozados. Porqué no queda más que el orgasmo, la alucinación, el estupor, la negra noche que planea sobre nuestros sueños?, no hubo ni habrá el preterito pluscuamperfecto (hubo amadó, pero dejo de hacerlo por sodomía auditiva) en el que se pueda combinar la experta necesidad de la anorgasmia y el deseo por una acuarela deshilachada. Sin fin, el desierto nunca nos espero, se fue en un Roll Roys a Monáco un domingo en la mañana sin decir pio, pero la mamá de los pollitos lo perdona...







Todo en la memoria de Quevedo: "El libro de todas las cosas y otras muchas más"

miércoles, 1 de junio de 2011




Desde el desdiseño de la guerra contra el narco, aderezado por las minutas incoherentes de los esmerados en su educación inútil, nos adviene un adejtivo de ínclitas aspiraciones: el consenso forzado sobre el único y último de los mundos posibles. En ello nos va la vida, los huevos fritos y el tocino, así que mejor que las yiyis en los yuyos forjen sus carnes de microsexualidad biopolítica.
Pero las cosas son un tanto mejores: los pilares geométricos del mundo continuan su larga marchan con largo aliento, sin desfallecer.

Ya es 2011, y se va.


En èste blog todo es un fracaso: nunca se escribe nada, y lo que se escribe es paja sin valor, palabrería que nadie leerà, o debería leer. Perdida de tiempo, tiempo fútil inesperado que nada aporta a la comprensión de la inherente complejidad de lo social, pero que en su pobreza de ardite surgido de memoria labil, espera el inexistente concinio de la media noche o el medio pelo