jueves, 17 de abril de 2008

el santo patrono



En esta página las ideas circulan por todos lados, pero se enfundan en el cuerpo de las fotografias de "macizas" que adornan todo el panorama para distraer de la filosofia subversiva de las matemáticas. Pero las matemáticas no son el tema de esa filosofía: es solo otra mascara más para alejar incautos: la clave es Leo Strauss y su tesis sobre la lectura (tan vilipendiada por Alfredo Jalife-Rahme en sus articulos para "La jornada"). La primera articulación, la más simple, es el sexo: el cuerpo de las mujeres de formas generosas, femeninas a lo más posible, muestra un camino que cualquiera puede tomar: el sexo como liberación de una energía que se vuelve culpa al realizarse como masturbación o viaje al burdel. Entonces tenemos la primera lectura de la página: una página de chicas macizas, bien hechas, que deben dar excitación.

La segunda lectura es la del texto: leer sobre la critica literaria, la filosofia de las matemáticas o las tonterías del dueño de la página: ya menós harán la lectura, menós gente dejara de lado sus gonadas en favor de su intelecto. Pero aun si lo hacen no es suficiente: hay una tercera lectura, para muy pocos, unos cuantos dotados, algúnos que sepán algo del mundo y de sus misterios. La clave sigue siendo Leo Strauss. Pero también Witold Gombrowicz ("Kosmos"), Stanislaw Lem ("Vacío Perfecto") y algúna calle de Buenos Aires donde medran brujos paraguayos.

Y esa tercera lectura es una articulación de las otras dos: una colocación de la máquina de coser en la misma mesa de disección que la rueca o el paraguas.

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